Es por muchos desconocidos el hecho de que «The Terminator» (1984) apenas tuvo éxito en taquilla (fue la 25ª película con mayor recaudación de su año en Estados Unidos: costó 7 millones de dólares y recaudó 17). Sin embargo, dado el creciente culto que en los años siguientes la fueron elevando a la categoría de clásico, y sus excelentes ventas en el mercado de video, los productores se arriesgaron con una costosa secuela en la que invirtieron la desorbitante cifra, para aquella época, de 100 millones de dólares. En USA estuvo varias semanas número 1 en la taquilla, pero «solo» consiguió 112 millones (o sea, menos rentable que la primera). Fue del resto del mundo donde las arcas de la Columbia ingresaron los dólares a esperados.

En Terminator: El día del juicio final, Sarah Connor, la madre soltera del rebelde John Connor, está ingresada en un psiquiátrico. Algunos años antes, un viajero del tiempo le había revelado que su hijo sería el salvador de la humanidad en un futuro dominado por las máquinas. Se convirtió entonces en una especie de guerrera y educó a su hijo John en tácticas de supervivencia. Esta es la razón por la que está recluida en un manicomio. Cuando un nuevo androide mejorado, un T-1000, llega del futuro para asesinar a John, un viejo modelo T-800 será enviado para protegerle. Los efectos especiales marcaron un antes y un después y Schwarzenegger la hace de bueno.

EL FINAL ALTERNO

El final quedó abierto, pero hay un final alternativo, en el mismo se  muestra a Sarah Connor en el año 2029,  es una mujer de 64 años sentada en un parque mirando a John jugar con sus hijos, mientras ella registra en una grabadora sus pensamientos, señalando que nunca sucedió el Juicio Final y ahora su hijo es un senador que lucha para evitar que la gente fabrique cosas como Skynet nuevamente, razonando que, si el T-800 pudo aprender el valor de la vida, quizás los humanos también puedan.  Todo siguió igual, Michael Jackson cumplió los 40, aunque hoy en día se sabe que falleció a los 50, y las máquinas no llegaron a rebelarse. Aquí te contamos toda la historia. 

El final alterno presenta a una Sarah Connor anciana y plena